04 junio 2015

Eroski aplica un ERE en sus oficinas y almacenes de distribución de Madrid y Málaga

Eroski aplica un ERE en sus oficinas y almacenes de distribución de Madrid y Málaga
El presidente de Eroski, Agustín Markaide, 
junto a la presidenta del consejo rector, Leire Mugerza,
 en la última junta de la cooperativa.
Eroski aplicará un expediente de regulación de empleo (ERE) a la plantilla de las oficinas que el grupo tiene en Madrid y Málaga, así como a las plataformas de distribución de Málaga, Ciempozuelos (Madrid) y Mercamadrid. La compañía ha adoptado esta decisión a través de sus filiales Cecosa Supermercados, Supermercados Picabo, Gestión de Hipermercados Caprabo Eisa y Caprabo tras la culminación de las operación de desinversión estratégica de un máximo de hasta 160 tiendas de las zonas centro y sur de España.
El grupo de distribución ha comunicado esta decisión a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), justificando el procedimiento por:

"causas objetivas de carácter económico, organizativo y productivo". El próximo 11 de junio se iniciará el periodo de consultas con los sindicatos para tratar de pactar las condiciones de los despidos que se puedan producir y la recolocación del resto de afectados.

El plan estratégico 2013-2016 de Eroski ya apuntaba que la actividad del grupo se iba a concentrar en sus mercados tradicionales de País Vasco, Galicia, Cataluña, Baleares y territorios limítrofes, lo que supone una reorganización de sus recursos.

Eroski registró unas pérdidas de 280,2 millones de euros en su ejercicio fiscal 2014-2015, cerrado el pasado 31 de enero, lo que supone casi triplicar (+169,4%) los 'números rojos' registrados un año antes, tras sanear su balance con unas dotaciones de 256 millones de euros. El proceso de saneamiento de la red comercial avanzó el pasado año, afectando directamente a aquellos establecimientos que no lograron alcanzar los criterios de rentabilidad de la compañía tras un plan de reactivación de ventas impulsado desde el inicio de la crisis.
Proceso de saneamiento

"La aceleración de este proceso de saneamiento y el ajuste de las valoraciones de activos materiales, inmateriales e inmobiliarios han generado unas dotaciones por valor de 256 millones de euros, que llevan a un resultado negativo de 280 millones, cerrando un ejercicio claramente de transición hacia un balance más saneado", ha subrayado la compañía.

Eroski consiguió el pasado mes de enero un balón de oxígeno. Firmó un acuerdo con la banca acreedora para cerrar la refinanciación de su deuda por 2.515 millones de euros hasta 2019. Eroski cerró así de forma definitiva la refinanciación de su deuda con el denominado G8, los ocho bancos que aglutinan el 85% de estos pasivos: Santander, BBVA, CaixaBank, Popular, Sabadell, Bankia, Kutxa y Caja Laboral. En total son 22 las entidades financieras acreedoras.

Tras la firma del acuerdo, el presidente de Eroski, Agustín Markaide, destacó que se "marca un cambio de ciclo con un futuro despejado para afrontar los retos definidos en el Plan Estratégico con las necesidades financieras cubiertas". "Hemos superado una etapa compleja y es el momento de mirar al futuro, de culminar el desarrollo del nuevo modelo comercial 'contigo' y de recuperar las inversiones para fortalecer nuestros negocios más estratégicos", enfatizó.