02 junio 2015

Los hogares donde los niños no pueden disponer de ropa nueva se han duplicado desde 2009

Los hogares donde los niños no pueden disponer de ropa nueva se han duplicado desde 2009
El 6,5% de los hogares con niños no puede
 permitirse ropa nueva para ellos. EFE
Cubrir las necesidades básicas se ha convertido en algo harto difícil para un número creciente de hogares. Es el caso de las familias en las que los niños no pueden disponer de ropa nueva, que se ha casi duplicado en los últimos cinco años: en 2009, eran el 3,8% de los hogares los que no podían afrontar este gasto, mientras que en 2014 ascendían al 6,5%. El dato procede de un módulo especial que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha añadido este año a la Encuesta de Condiciones de Vida. La encuesta se conoció la semana pasada y señaló que casi el 30% de la población vive en riesgo de exclusión social y que el 7,1% sufre carencias materiales graves:


que se traducen, por ejemplo, en no poder mantener la casa a una temperatura adecuada o en comidas insuficientes de carne y pescado.

El módulo -que versa sobre la carencia material- es el mismo que se llevó a cabo en 2009, es por eso que las cifras pueden compararse. Todos los parámetros empeoran, aunque en el caso de las necesidades más básicas, es la de que los niños dispongan de ropa nueva la que registra la mayor incidencia en los hogares.


Los hogares con carencias alimentarias también han crecido. Las familias que no pueden comer frutas o verduras a diario han subido ligeramente del 1% en 2009 al 1,2% en 2014. En el caso de las que no pueden permitirse tomar al menos una comida de carne o pescado cada dos días ahora son el 2,5% de los hogares, frente al 0,7% que eran en 2009.

Son también más las familias que no llegan a cubrir necesidades educativas y de ocio. El 1,9% de hogares no pueden darle a los niños libros adecuados para su edad, seis décimas más que hace cinco años. Tener actividades de ocio, como deporte o tocar un instrumento musical, es algo que no pueden permitirse el 11,3% de familias con niños, el doble que en 2009.
Adultos que no pueden reunirse con amigos

El INE ha estudiado también varias necesidades materiales de los adultos. El número de personas que no pueden permitirse reunirse con amigos o familia para comer o tomar algo al menos una vez al mes ha pasado del 6,6% en 2009 al 11,8% en 2014. El grupo de edad donde hay más adultos afectados es de entre 45 y 64 años, en el que el 15,3% de las personas no pueden permitírselo.

Por otro lado, un 17% de los adultos no pueden gastar una pequeña cantidad de dinero en sí mismos cada semana, frente al 10,7% de 2009. Y el 41,3% no pueden afrontar la sustitución de muebles, cuando en 2009 eran el 36,8% de los hogares.

En los tres casos, hay más mujeres que hombres afectados y más extranjeros que nacionales. La incidencia se registra sobre todo entre el 20% de población que tiene los ingresos más bajos, mientras que el 20% con ingresos más altos apenas sufre estas carencias o lo hace en mucha menor medida.