03 junio 2015

Manuela Carmena: "Vamos a ir a los bancos a decirles: queremos garantizar el derecho a la vivienda"

Manuela Carmena: "Vamos a ir a los bancos a decirles: queremos garantizar el derecho a la vivienda"
Manuela Carmena, en la Gran Vía de Madrid. 
/ Alejandro Navarro
Manuela Carmena (Madrid, 1944) llega puntual a su cita con eldiario.es pese a que había anunciado que se adelantaría. La candidata de Ahora Madrid a la Alcaldía de la capital persiste en su intención de usar el transporte público y en la de atender a todas las personas que se paran a hacerse una foto, darle la enhorabuena o, por el contrario, discutir sus propuestas. A estos últimos dedica más tiempo: "Tenemos que seducirlos porque estamos convencidos de que este cambio es mejor para todos".

El efecto Carmena dura, pese al rechazo que le provoca a su protagonista:

 "Odio el personalismo. No puedo con ello. Por eso quiero bajar el tono y trabajar", asegura la candidata.

La número uno de la lista de Ahora Madrid se ve alcaldesa de la ciudad. En esta entrevista expone los motivos que le llevaron a dar el paso a la política activa, cómo ha vivido la campaña electoral y cuáles son sus planes para la ciudad. Las conversaciones con PSOE y Ciudadanos van bien, asegura, aunque es consciente de que su investidura depende de los aparatos de los partidos, esos que, dice, nunca le han gustado. Este mismo miércoles, Carmena se reúne con el presidente de Bankia para exponerle sus planes de vivienda social. Y escuchar sus propuestas. Pero con una premisa: "Hay que conseguir que haya viviendas para todo el mundo".

¿En qué momento de la campaña fueron conscientes de que estaban en condiciones de disputar las elecciones a Esperanza Aguirre?

Por la mitad o así. Comenzamos a ver adhesiones de sectores con los que no se contaba y que podíamos tener muchos votos.

¿Cree que le ha beneficiado la campaña de Esperanza Aguirre?

A nivel personal, no. Me ha hecho sufrir. Si pudiera dar marcha atrás, hubiera preferido otra campaña sin lugar a dudas. Si hubiera estado en mi mano cambiarlo, lo habría hecho. Para el día de mañana nunca más puede haber campañas como esta.

Usted dijo al principio que prefería una campaña distinta a las habituales, ¿lo han logrado?


Lo que ha suscitado Ahora Madrid es una campaña distinta. El otro día iba por el barrio de Argüelles y vi carteles que había hecho la gente por su cuenta y riesgo con trozos de cosas que yo había dicho. Cosas que son para pensar. Hemos hecho una campaña sin merchandising. Me gustaría haber tenido un debate tranquilo sobre por qué la limpieza o el agua deben ser de todos. Ayer [por el lunes] estuve hablando con el portavoz del Ayuntamiento de Berlín, donde han conseguido remunicipalizar el agua. Me contaba que ellos estaban ganando dinero con la gestión del agua. Esos debates son los realmente importantes.

En sus actos electorales han dado cabida a la intervención de personas que hablaban sobre los problemas que ellos ven en sus barrios. ¿Cómo van a dar respuesta a esas pequeñas cosas que la gente denuncia o propone?

Vamos a dar mucha más competencia a todos los barrios para que puedan ir generando nuevas soluciones. A nivel general, el Ayuntamiento tiene un reto muy inmediato que es devolver la limpieza a esta ciudad. No solo desde un punto de vista ético, sino la limpieza física. Tenemos una ciudad desastrada, abandonada, dejada. También tenemos que resolver la quiebra social tan grande que hay entre el norte y el sur de Madrid.

Los colegios van a cerrar el día 15 y nosotros vamos a tomar posesión como quien dice el día 14 y tenemos que tener previsto que haya comedores durante todas las vacaciones no solo para los niños que van a ese colegio, sino para los mayores y los pequeños. Eso hay que hacerlo.

Se ha escrito mucho sobre cómo se gestó la llegada de Manuela Carmena a Ahora Madrid, pero no se conoce su versión. ¿Cómo fue el proceso?

Esto pasa como cuando ocurre un gran acontecimiento y se intenta reconstruir entre varios: cada uno tiene su percepción y te hace gracia ver cómo son las de otros. El otro día, hablando con mi editora, Lourdes de Lucía, me recordó que hace un año en la Feria del Libro estuvimos hablando de la necesidad de hacer una candidatura muy amplia de izquierdas y sobre quién podría aglutinarlo. Y ella me dijo, ¿por qué no tú? El otro día me recordaba que fue ella la primera que me lo dijo y que luego lo fue diciendo y diciendo.

Luego me llamó Javier Barbero por navidades y le dije que no. Otro muy, muy amigo mío me decía que no podía decir que no, que la gente me necesitaba. Luego, cuando ves que Esperanza [Aguirre] vuelve y que se presenta otra vez Rita [Barberá], que son mujeres de las que me siento muy distante, piensas que quizá también tú tienes la responsabilidad de meterte en el lío.

¿Podría Manuela Carmena haber sido candidata de una opción que no fuera Ahora Madrid?

Yo hubiera estado muy a gusto en una candidatura de toda la izquierda, incluido el PSOE. Una plataforma sin partidos pero en la que hubieran integrado personas de todos esos partidos.

¿Pero es la primera ver que le proponen ser candidata?

Sí, es la primera vez. He debido inspirar tanta desconfianza que nunca me lo han propuesto. Me propuso Barrionuevo en su día ser secretaria general técnica (del Ministerio de Interior) cuando estaba en la judicatura y era joven pero le dije que no. Desde entonces, ninguna propuesta, por lo que tampoco debía resultar muy apetecible. No debo de ser tan buena candidata.

Parece que se equivocaban.

Tiene que ver con el momento. Siempre he sabido que generaba mucha desconfianza por ser muy independiente. Nunca me he sentido cómoda en los partidos y eso no gusta en las estructuras.

¿Y ahora?

Ahora ha cambiado todo tanto que se ha abierto la posibilidad de hacer una nueva política. Probablemente los partidos políticos van a sufrir una evolución porque el futuro no es de los partidos políticos, sino de otras estructuras de representación de los ciudadanos que estén más centradas en términos concretos. Los partidos tienen algo muy negativo y es que tienen que tener postura sobre todo. ¿Por qué un partido tiene que ser como un dogma? Comprendo que haya un grupo de ciudadanos que se unan para plantear el tema de la eutanasia, por ejemplo, me parece súperimportante y creo que alargar la vida inútilmente es algo a resolver. Pero, ¿a su vez tienen que tener claro qué vamos a hacer con la política económica? Hay que romper con esa idea de partido.

Decía que se hubiera sentido muy cómoda en una plataforma amplia que aglutinara a personas de diversas procedencias. ¿Cree que se puede formar una candidatura así para las elecciones generales?

No lo sé, para las generales no tengo visión. No quiero tener visión. Con mi experiencia quiero ponerme a mejorar la vida de los ciudadanos de Madrid. Quiero dedicarme a cuidar de mi Madrid y a intentar que la gente viva un poco mejor en Madrid. Y ya está. No quiero tener una visión política de nada más, porque no soy política. Voy a estar aquí para cuidar Madrid y cuando pasen las elecciones me voy a casa y ya está.

Ya se ha reunido con Antonio Miguel Carmona (PSOE) y Begoña Villacís (Ciudadanos). ¿Cree que recibirá sus apoyos?

Estamos en conversaciones y espero que den buen fruto. Y esto es en lo que nos hemos puesto de acuerdo que hay que decir (ríe). Pero lo creo de verdad. Eso sí, respeto que los partidos están vinculados a sus aparatos y aunque hay buen ambiente, va a tener mucho que ver con lo que digan los partidos correspondientes.

¿Cuáles son los principales puntos en común con ellos?

Son muchos. Estamos de acuerdo en resolver los problemas de desigualdad, en modernizar el Ayuntamiento, hacerlo más accesible, afable, de todos. Y puede haber algunas divergencias como por ejemplo el tema de los impuestos. Aunque no lo sería tanto porque a nosotros también nos gustaría poder bajar el IBI y pensamos que es muy importante bajar algunos aspectos del IBI que están machacando a algunas personas. Por eso dijimos que queríamos crear un IBI social. Son cosas que se pueden ir hablando.

En su reunión con Villacís, el pasado lunes, coincidieron en señalar que los principales problemas de Madrid son los desahucios y la malnutrición infantil...

Sí, sobre todo para que no se produzca el escándalo de que se quede alguien en la calle. El otro día repasando lecturas vi que cuando Concepción Arenal montó en Madrid la primera cooperativa obrera de viviendas, en 1870, escribió un artículo en el que se mostraba afectada por un desahucio que se había producido y que había dejado a una anciana en la calle. Y piensas, ¿desde 1870 no hemos resuelto el problema de que se tire a una persona a la calle como si fuera un papel? Eso es lo que yo creo que es inaceptable. Hay que conseguir que haya viviendas para todo el mundo.

¿Y por qué ahora mismo eso no se puede conseguir?

Es curioso ver cómo la vivienda se ha convertido en un producto financiero. Otros sectores que forman parte de los servicios sociales se han resistido a ello, como la Educación y la Sanidad. Pero la vivienda, por toda una serie de estructuras jurídicas, se ha convertido en un objeto financiero. Cuando en España la gente empieza a adquirir viviendas, en torno a los años 50, nadie hace hipotecas; la gente paga a plazos. Y es curioso ver cómo entra la hipoteca como elemento financiero y todo lo que ha provocado.

Hablaba antes de Berlín, que recientemente ha fijado por ley cuánto puede fluctuar el precio del alquiler de los pisos. ¿Podría plantearse una medida así en España?

Todos aceptamos algunas medidas de planificación económica, pero otras no las aceptamos porque hemos perdido la costumbre. España parte de una sociedad en la que los alquileres estaban limitados. ¿Habrá que volver a políticas de planificación? No lo sé. Lo importante es que hay que buscar la manera de que todas las personas tengan una vivienda digna. Cada generación tiene su chancepara buscar unas u otras soluciones técnicas, no valen las prefijadas. Quizá esa medida no es la que necesitamos, pero sí que haya viviendas sociales. Y estamos deseando saber cuántas viviendas tiene el Ayuntamiento, que no lo sabemos a pesar de todos los intentos que hemos hecho.

¿Cree que serán suficientes?

Necesitamos adquirir más viviendas. Habrá que pedirle a los propietarios que tienen viviendas vacías que se la alquilen al Ayuntamiento y nosotros garantizamos su buen uso. Otra opción es ejercer un tanteo con Bankia, con cuyo presidente nos reunimos mañana.

¿Qué le va a plantear a José Ignacio Goirigolzarri?

Empezar a hablar del derecho social de la vivienda y saber cuál es la perspectiva de Bankia, escucharles. Y que ellos sepan qué es lo que nos preocupa. Tenemos que estar dispuestos a buscar vías de encuentro. Hemos empezado por Bankia porque es la que más créditos hipotecarios tiene con los madrileños. Después iremos por los siguientes porque queremos visitar todos los bancos con esa misma propuesta: queremos garantizar el derecho social de la vivienda y queremos escucharles.

También nos gustaría mucho tener datos: saber cuántas hipotecas tienen con impagos para que podamos hacer nuestras planificaciones, cuántas están en la vía ejecutiva para ver si hay manera de que empiecen a funcionar ya las oficinas de mediación que queremos poner en marcha.

¿No es sorprendente que los madrileños no sepan cuántos pisos tiene la Empresa Municipal de la Vivienda de la ciudad o que no haya información de Bankia, que es un banco cuyo capital es público en su mayor parte?

Es imprescindible construir las grandes bases de datos de información públicas. Me gustaría cuando hayan pasado estos cuatro años que tuviéramos unas bases de datos perfectas de cómo es Madrid, cuáles son sus problemas y ver si hemos mejorado. Es imprescindible saber cuál es exactamente el nivel de malnutrición y para ello hay que hacer una enorme encuesta para saber qué comen y no comen los niños, en qué situación están de desarrollo, etcétera. Esa información de qué es Madrid y qué son los madrileños tiene que servir para una manera distinta de organizar la ciudad en el futuro.

En Ahora Madrid pactaron limitar el sueldo de concejales y asesores y destinar la parte sobrante a beneficios sociales. En caso de lograr la Alcaldía, ¿tiene pensado rebajar por ley los sueldos de los concejales y asesores de los demás grupos?

Nosotros tenemos claro nuestro compromiso ético: rebajarnos los sueldos. Queda pendiente de perfilar a qué vamos a dedicar el dinero que sobra. También tenemos claro que ese compromiso no lo vamos a trasladar a los funcionarios. A los demás grupos tampoco se lo vamos a aplicar. Lo importante es que nuestra decisión tenga ese valor de ejemplaridad, pero no quisiera yo que nos centráramos en ese aspecto cuando lo realmente importante es que consigamos que la totalidad de la gente de Madrid viva mejor.

La posible llegada de Manuela Carmena y Ahora Madrid a la Alcaldía ha encendido las alarmas de algunos sectores económicos. Me gustaría preguntarle sobre operaciones concretas que están anunciadas, planificadas o en marcha para saber cuál es su intención. ¿La Operación Chamartín?

Ya hemos dicho que no se puede hacer y que no vemos claro que se construyan tantas nuevas viviendas. Es mucho más importante que trabajemos sobre lo que tenemos, sobre las viviendas vacías y que afrontemos el problema de las infraviviendas, que hay que rehabilitar para lograr un mejor parque de viviendas. Eso ahora. Dentro de cuatro años a lo mejor hacen falta más viviendas, ya se vería.

¿La Operación Campamento?

Parece un poco impostado y no relacionado con las necesidades que puede tener esa parte de Madrid. Ahí lo que hay que ver cómo mejorar las condiciones de esos barrios. Probablemente se pueden hacer nuevas viviendas en la zona de los cuarteles, pero habrá que ver cuántas y cómo.

¿La Operación Canalejas?

Será objeto de una auditoría por el trato de favor que ha recibido su promotor, ya que se descatalogaron edificios, se modificó el planeamiento y hasta la ley de patrimonio autonómica. La destrucción del patrimonio que ha supuesto es irreversible, aunque las partes derribadas sin autorización deberán ser reconstruidas y se aplicará el régimen sancionador. En cuanto al aparcamiento subterráneo pendiente de construcción, se revisará y se supeditará su realización al resultado de la auditoría y de los procesos participativos que se pondrán en marcha para garantizar que el planeamiento urbanístico responda al interés general.

¿El Edificio España?

Nuestros análisis y propuesta se enmarcan dentro del “Pacto contra la especulación y por el derecho a la ciudad que han firmado distintos grupos sociales y políticos entre los que se encuentra el PSOE. En ese sentido nuestras lineas y las del PSOE no difieren demasiado y se basan en una escucha a las demandas ciudadanas.

Nuestra apuesta de protección del patrimonio rechaza el fachadismo, es decir, mantener las fachadas de los edificios y vaciarlos por dentro. El respeto al patrimonio pasa por el respeto integral a los edificios y por la búsqueda de los usos que sean más beneficiosos para el conjunto de la sociedad. En el caso del edificio España cuidaremos de que el proyecto respete dicha concepción del patrimonio y de las necesidades del distrito.

¿Los dos grandes centros comerciales previstos en la zona de Madrid Río y Legazpi?

Parece que ambos están diseñados como centros comerciales de carretera y eso rompe lo que nosotros queremos que sea Madrid Río, que queremos que sea mucho más grande. Queremos arreglar la zona sur del río y ahí no cabe un centro comercial de esas dimensiones. No tiene sentido.

La última: ¿la quinta torre de la Castellana?

Es un ejemplo perfecto de lo que se rechaza en el Pacto contra la especulación, ya que ha habido un uso especulativo en el que la Administración pública se pone al servicio de intereses privados.

¿Ha recibido llamadas de empresarios o algún contacto indirecto para informarse de estos planes?

Sí, después del debate con los otros candidatos surgieron algunos colectivos de empresarios, entre ellos la CEIM o empresas de turismo, e iremos hablando con ellos. Pero vamos combinando. Yo el día 5 voy de nuevo a Villaverde a enterarme bien de sus problemas y todo lo que hay que hacer. Verdaderamente hay condiciones de vida que no son tolerables. No nos damos cuenta lo difícil que es lograr proyección social en las estructuras tan desiguales e injustas que ha creado este Madrid. Hay que poner a ambos mundos en relación, me encantaría proponerles a los responsables de la banca que vinieran a los barrios a hablar con la gente que están viviendo esas situaciones. A veces se ven expedientes en lugar de familias; y los expedientes son ciertos, pero son de familias. Y tienen más importancia las familias que los expedientes.

La deuda de Madrid ronda los 5.000 millones de euros. Ustedes tiene planes muy ambiciosos como comprar pisos a Bankia, remunicipalizar servicios, etcétera. ¿Cree que sus proyectos pueden verse lastrados?

La deuda está ahí. Mejor que no estuviera, pero está. Y hay que afrontarla y pagarla. Pero también es interesante ver en todo lo que se ha invertido años atrás. Por ejemplo, los alquileres que paga el Ayuntamiento, ¿no hay otra manera de que pueda estar más lleno Cibeles o de que se rentabilicen los espacios?

¿Algunos de los contratos que hipotecan a largo plazo el Ayuntamiento serán revisados y revocados?

Revisados, sí. Lo más importante es que sean eficaces. Hay otros que están terminando y que hay que buscar una alternativa.

En campaña usted ha dicho en varios actos que el pesimismo es reaccionario y el optimismo, un imperativo moral. ¿Teme decepcionar a quienes han puesto en usted las esperanzas para lograr un nuevo Madrid?

Sí, por eso quisiera trasladar que el optimismo no es una corazonada, sino la aceptación de la capacidad de cambio de cada uno de nosotros, aceptar que somos un agente de cambio. Pero el cambio no se produce de la noche a la mañana e implica modificar actitudes. Yo no quiero que haya un optimismo irracional. Cambiar el mundo es posible. A mí me gusta mucho recordar que durante mucho tiempo resultó escandaloso que existiera la educación obligatoria y ahora nadie lo pone en duda. Hay que saber que la humanidad ha conseguido muchas cosas y que vamos a seguir consiguiéndolas.

El cambio social necesita de motores que lideran, pero la sociedad moderna nos demuestra que el liderazgo hoy no es vertical, sino horizontal. Y nuestra campaña ha sido un ejemplo porque no la hemos hecho nosotros.

En el acto que protagonizó junto a Ada Colau ante el Reina Sofía antes de que arrancara la campaña hizo un llamamiento para hermanar Madrid y Barcelona, dos ciudades que parecen enfrentadas y que personifican el enfrentamiento que hay entre dos Españas. ¿Se puede revertir esta situación?

Yo creo que sí, pero cada comunidad tiene que hacer su destino. Yo siempre he dicho que soy partidaria del derecho de autodeterminación porque las personas deben poder decidir si quieren estar o no en una estructura de carácter territorial. A partir de ahí, a mí me parece que cuando dos ciudades se gustan tienen menos interés en separarse. Si desde Madrid estamos interesados en lo que pasa en Barcelona y desde Barcelona en Madrid, como que tendríamos menos prisa en plantearnos la separación, ¿no?