04 junio 2015

Sube la Marea Pensionista por una jubilación mínima de mil euros

Sube la Marea Pensionista por una jubilación mínima de mil euros
Acción de los Iaioflautas en la Bolsa de Barcelona
 en septiembre de 2012. / ALBERT GARCÍA
Los movimientos sociales que hacen política fuera de los partidos son conscientes de que 2015 es un año clave. Uno de estos movimien­tos es la Plataforma Marea Pen­sionista, surgida en 2013.

A mediados de febrero, la Plataforma enviaba un escrito a entidades políticas, cívicas y sociales de todo tipo, exponiendo sus puntos de vista sobre un tema tan delicado como el de las pensiones. Algunas les han respondido, pero no todas. “El objetivo es situar en el debate político un tema que afecta directamente a nueve millones de personas e indirectamente al 25% de los hogares españoles, que dependen de las aportaciones de los pensionistas para que hijos y nietos lleguen a fin de mes”, explica Marea Pensionista.

Algunas de sus demandas pasan por derogar leyes vigentes, como el Real Decreto-Ley 5/2013, que favorece la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promueve el envejecimiento activo. La Marea Pensionista también apuesta por el desarrollo de nuevas medidas, como una jubilación mínima de 1.000 euros por mes o que el presupuesto de la Segu­ridad Social forme parte, sin distinción, de los Presu­puestos Generales del Estado o que el Sistema Público de Pen­siones se financie exclusivamente por los impuestos.

30 años de reformas
La consolidación del Sistema Pú­blico de Pensiones se remonta a la Ley General de la Seguridad Social de 1967 y su posterior reconocimiento como derecho constitucional a través del artículo 41 de la Constitución Espa­ñola. Esta ley establecía la edad de jubilación a los 65 años, fijaba en diez los años necesarios de cotización para tener derecho a la jubilación. Y en la base reguladora para calcular la pensión se tendrían en cuenta los dos años anteriores a la fecha de la jubilación. Las cosas han cambiado desde entonces.

En 1985 llega la primera gran reforma de las pensiones. Desde entonces, “el sistema ha sido cuestionado por todos los gobiernos que hemos tenido desde esa fecha”, de­nuncia la Pla­taforma. Unas reformas aprobadas con el apoyo de los sindicatos mayoritarios y calificadas por la Marea Pensionista de “dramáticas para millones de personas que viven con pensiones de subsistencia”. Las medidas aprobadas por la Re­forma de Pensiones de 2011 o las tres reformas llevadas a cabo en los años 2012/2013 supondrán en algunos casos “la pérdida de hasta un 41% de la pensión”, afirman.

La Ley de 1985 supuso la primera huelga general contra un Gobierno socialista después de que el Ejecutivo de Felipe González endureciera los requisitos para el acceso y recortara las pensiones. La Marea Pensio­nista destaca que esa reforma puso en marcha un proceso de ajuste financiero para moderar el gasto en pensiones a largo plazo y endurecer las condiciones de acceso a una prestación.Al mismo tiempo, denuncian, se fueron construyendo “las condiciones ideológicas y los instrumentos legales e institucionales para favorecer sistemas complementarios privados de pensiones”. La reforma de 1985 amplió de dos a ocho años el período de la base reguladora para calcular la pensión.Tras el Pacto de Toledo de 1995, se estableció en 15.Tam­bién pasaron de 10 a 15 los años necesarios para tener derecho a una pensión. Sin embargo, las protestas forzaron cambios en el proyecto inicial, que se modificó al introducir la revalorización anual de las pensiones. Con el Pacto de Toledo se decidió que “las pensiones contributivas se financiarán sólo con cotizaciones, sin que el Estado intervenga, exponiendo así el sistema de pensiones a las oscilaciones del mercado”, denuncia la Marea Pensionista.

Ataque a las pensiones

La siguiente reforma tuvo lugar seis años más tarde e incentivó retrasar la edad de jubilación y se aceptó que en el futuro se partiría de 35 años cotizados para calcular las pensiones. La Plataforma des­taca que “también tuvo aspectos ­positivos, como la jubilación anticipada a los 61 años, la puesta en marcha del contrato de relevo y la mejora en pensiones de viudedad, orfandad y pensiones mínimas”.En 2008 entraba en vigor una nueva reforma con muchos aspectos negativos: aumento del tiempo cotizado para tener derecho a una pensión, endurecimiento de los requisitos tanto para el trabajador saliente como para el entrante en la jubilación parcial, rebajas de cotizaciones a la patronal y estímulos al retraso en la edad de jubilación.

La reforma de 2010 supuso, por primera vez, la congelación de las pensiones, entre otras medidas que ponían en peligro el Estado del bie­nestar. La edad de jubilación pasaría de forma progresiva de 65 a 67 años, el tiempo de cotización para calcular la pensión pasaría de 15 a 25 años, el derecho para cobrar el 100% de la pensión pasaría de 35 años cotizados a 37.


Luego, con las tres reformas llevadas a cabo entre 2012-13, la situación se agravó aún más en los mismos aspectos y se añadieron nuevos como desvincular definitivamente la actualización de las pensiones del IPC, que mide el aumento real del coste de la vida, substituido por un valor constante de 0,25%.

Éste es uno de los puntos básicos que pide cambiar la Pla­taforma Marea Pensionista, así como restablecer la jubilación a los 65 años y avanzar hacia un modelo de pensión y salario mínimo por encima de los 1.000 euros.

1985
Se amplía de dos a ocho años el período de la base reguladora para calcular la pensión.
1995
Tras el Pacto de Toledo, se amplió de 10 a 15 los años necesarios para tener derecho a una pensión.

2010

Se congelan las pensiones y se pasa de 65 a 67 años la edad de jubilación.

2012/2013

Se desvinculan las jubilaciones del IPC. Las pensiones crecerán un valor constante de 0,25%/año.

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