30 septiembre 2015

La economía española se desacelera en verano

La economía española se desacelera en verano
El Banco de España calcula que el aumento del PIB en el período de julio a septiembre ha sido del 0,8%. En el trimestre anterior la economía había crecido un 1%, por lo que el brío con el que se crecía se ha frenado. Esto situaría la tasa de variación interanual en el 3,4%. Los dos elementos claves en la economía, la demanda interna y externa, se debilitan respecto al trimestre anterior. La contribución de la demanda nacional se amortigua y el sector exterior drena una décima más empuje al PIB.

Entre los riesgos a la baja, el organismo presidido por Luis María Linde:
señala la debilidad de la economía China y de otras economías emergentes. La posiblidad de que la economía internacional se contraiga supondría un duro freno a la recuperación española.

El boletín económico publicado hoy por la entidad supervisora confirma el escenario de recuperación que anticipó en junio, según el cual hay un crecimiento estimado del 3,1% para este año y del 2,7% para el próximo.

Entre julio y septiembre se prolongó la fase de expansión de la economía española, aunque a un ritmo "algo más atenuado" que en la primera mitad del año (el crecimiento en el primer trimestre fue del 0,9% y del 1% en el segundo trimestre). En el periodo estival, el avance del PIB se apoyó de nuevo, según el Banco de España, en la fortaleza de la demanda interna, frente a la demanda exterior, que mantuvo su contribución negativa.

Este periodo coincidió con el debilitamiento de las economías emergentes y, principalmente, China, que este verano ha centrado el interés de los inversores por las dudas sobre el verdadero estado de su economía.