07 septiembre 2015

La Marcha Negra llega a Madrid

La Marcha Negra llega a Madrid
Cientos de trabajadores y trabajadoras de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) se manifestaron en la noche de este sábado por las calles de Madrid, en la denominada Marcha Negra, trasmás de un mes en huelga por el conflicto laboral que mantienen con la empresa pública TRAGSA y con él Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y que afecta a más de 35.000 trabajadores y trabajadoras.

Las BRIF siguen reclamando el reconocimiento de la categoría profesional de Bombero Forestal, una segunda actividad -para las y los trabajadores que por edad o por lesión:
no puedan continuar en primera línea de fuego, debido al desgaste y a la gran carga física que requiere su profesión- y unas condiciones laborales y económicas dignas -ahora cobran el salario más bajo del convenio Tragsa y muchos meses no llegan ni a los 900 euros en plena campaña de extinción-.

Llegados desde todas las bases -Daroca, Lubia, Tabuyo, Tineo, Laza…- distribuidas en distintos territorios, y acompañados por familiares, amigos y miembros de otros colectivos sociales y políticos, las y los trabajadores de las BRIF marcharon por las calles de Madrid vestidos con sus monos ignífugos y sus herramientas de trabajo, como el batefuegos -herramienta de goma y un mango metálico utilizado para sofocar las llamas eliminando el oxígeno de la combustión-.

La Marcha Negra estaba convocada a las 20.00 horas en la plaza Neptuno. Minutos antes ya comenzaban a llegar brigadistas de todas las bases. Media hora después arrancó rumbo al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Durante la protesta, las y los miembros de las BRIF utilizaron los batefuegos, que los golpeaban de forma coordinada contra el suelo para hacer ruido y llamar la atención, y se tiraron varias veces cuerpo a tierra simulando la descarga de agua de hidroaviones.

“¡Tragsa escucha la BRIF está en la lucha!”, “¡Tragsa! ¡Tragsa! ¡Roba dinero! ¡Tragsa! ¡Tragsa! ¡Robando al obrero!”, “Ministra actúa, las BRIF son cosa tuya”, “Ministra escucha las BRIF están en la lucha” o “Ellos por dinero nosotros por vocación, que viva la lucha de los medios de extinción”, fueron algunas de las consignas más escuchadas durante el recorrido.

Una vez en el Ministerio, un miembro de las BRIF de Daroca leyó un manifiesto denunciando su mala gestión. “Frente al silencio del Ministerio les vamos a dar ruido”, concluyó la intervención, momento en el cual las y los BRIF volvieron a golpear sus batefuegos produciendo un ruido ensordecer en la noche madrileña.

Después la Marcha continuó hasta Sol, pasando por Atocha, donde la gente que transitaba los recibió entre aplausos. Muchos turistas, bastante sorprendidos, se dedicaron a grabar con sus teléfonos móviles el paso estruendoso de las BRIF. Allí se leyeron diferentes comunicados que reivindicaban la protección del medio ambiente, la categoría de bombero forestal, segundo oficio, además de las mejoras laborales. También se vivieron momentos de emoción cuando recordaron a sus compañeros fallecidos durante las labores de extinción. El naturalista y documentalista Luis Miguel Domínguez, de la asociación Lobo Marley, pronunció unas palabras de ánimo y solidaridad con la lucha de las BRIF.

Tras la Marcha, un miembro de las BRIF Daroca, en declaraciones a los medios, subrayó: “Queríamos juntarnos desde las BRIF de todos los territorios y llevar nuestras reivindicaciones, todos unidos, a Madrid para que la ministra Tejerina deje de pasar de nosotros y tome cartas en el asunto, ya que hasta ahora tira la pelota sobre el tejado de Tragsa”.

Este brigadista criticó que están siendo “ignorados”, algo que no entiende porque se trata cuestiones de “justicia y dignidad”. “Muchos compañeros han tenido que dejar las BRIF porque ya no pueden hacer extinción, otros han muerto y mientras los directivos y políticos aumentan sus salarios con pluses cada año, a nosotros nos niegan una subida justa”, denunció.

La huelga de las BRIF no concluye con la Marcha Negra, ya que las distintas bases, además de seguir con sus labores de extinción, continúan con numerosas acciones informativas por todos los territorios
para denunciar su situación.