09 noviembre 2015

Que no te delate tu cuerpo en la entrevista de trabajo

Entrevista de trabajo
En una entrevista de trabajo, el objetivo final es convencer a la empresa de que nuestra candidatura es la más idónea para el puesto ofertado.

La preparación y conocimiento del desarrollo de un proceso de selección son imprescindibles. Es fundamental qué decimos, qué expresamos. Pero no sólo es cosa de palabras; nuestro cuerpo también habla por nosotros.

No mires abajo: parecerá que no crees en lo que se dice

En ese punto es básico que las ideas que expongamos durante la entrevista no sean lo opuesto de lo que expresa nuestro cuerpo en ese momento. Es importante que mostremos confianza y sepamos disimular la ansiedad o el nerviosismo que podamos estar sintiendo para evitar transmitírselo al entrevistador. 

Se trata de que el cuerpo acompañe y enfatice lo que dicen nuestras palabras. El Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE) nos da unos cuantos consejos para que nuestro cuerpo no nos traicione, para ofrecer una imagen segura durante la entrevista: 
  • Primera impresión En el primer contacto que tengas con el entrevistador debes darle la mano de un modo firme, mirarle a los ojos y, por supuesto, sonreír. Un simple saludo puede abrirte muchas puertas. 
  • Tics nerviosos Detecta cuáles son tus “manías” como comerte las uñas, jugar con el pelo o tocarte la oreja repetidamente y tenlos bajo control. Durante la entrevista, este tipo de gestos pueden hacer que el entrevistador se fije en ellos y no atienda a tus explicaciones.
  • Gesticulación Es habitual que al hablar usemos nuestras manos. Durante la entrevista no las escondas en bolsillos o debajo de la mesa pero evita un uso excesivo de ellas y movimientos bruscos puede distraer al reclutador. 
  • Postura corporal La postura que adoptes debe ser cómoda, lo que hará que no te muevas constantemente pero evita apoyarte demasiado atrás en la silla, el entrevistador puede pensar que no tienes interés en el puesto, ni muy adelante, ya que puedes trasmitir cierto nerviosismo.
  • La mirada No evites mirar a los ojos al entrevistador. Debes mantener el contacto visual con él, te permitirá crear más empatía y demostrar interés por lo que te está explicando. Pero ¡cuidado! Evita mirarlo fijamente, puedes hacerle sentir incómodo.
Gestos o miradas que debes evitar
Mirar hacia abajo puede ser interpretado como no creer en lo que se está escuchando; cruzar los brazos a la altura del pecho durante la entrevista trasmite al entrevistador una actitud defensiva o de impaciencia si te frotas las manos. 

Pero también existen gestos que el reclutador puede valorar positivamente como inclinar la cabeza, por ejemplo, que transmite interés por lo que estás oyendo; o caminar erguido, un signo de confianza y seguridad en uno sí mismo.