02 febrero 2016

Los jefes que nos faltan en las empresas

Las características que definen a un buen líder en el trabajo
Ser un buen comunicador, desarrollar la empatía o saber motivar son algunos rasgos que se exigen a los responsables de equipo.

Como en el mapa político español estos días, la búsqueda de un liderazgo es es recurrente en el mundo empresarial. Seleccionar a las personas de las cuales dependerán los resultados de la compañía, es una decisión fundamental para alcanzar el éxito. Michael Page, empresa de asesoramiento de selección especializada, tiene su visión de lo que sería un líder en el trabajo. Estas son las diez cualidades que, a su juicio, definen a un buen líder en la empresa.

 Comunicación 
Gran parte del trabajo de un directivo es saber transmitir la estrategia de la compañía tanto a nivel interno como externo, por lo que debe ser claro y conciso, asegurando así que el mensaje que quiere transmitir se entiende correctamente. Por otra parte, este flujo de información no puede ser unilateral ya que los buenos jefes siempre tienen que estar dispuestos a escuchar las preocupaciones y sugerencias de sus empleados. 

Dar buen ejemplo 
Debido a la relevancia de su cargo, los responsables de área se encuentran siempre en continua observación, tanto por el resto de empleados como por otros superiores. Por esta razón, son considerados en muchas ocasiones modelos a seguir por lo que deben dar ejemplo y comportarse de un modo responsable. 

Disposición para asumir y renunciar a la responsabilidad 
La experiencia y conocimiento de la empresa y del sector son factores que caracterizan a los líderes y que les acreditan para llevar a cabo sus funciones. Sin embargo, un buen jefe también debe saber cuándo es el momento de delegar ciertas responsabilidades y tareas a sus empleados. 

Motivación 
Un buen líder es aquel capaz de motivar e inspirar a sus empleados, además de fomentar su entusiasmo por los proyectos que se están realizando. Un empleado motivado es un empleado productivo. La consecución de los objetivos del equipo y de la compañía son elementos esenciales para mantener un buen ambiente laboral. 

Reconocer y fomentar el potencial 
Un buen líder debe ser capaz de reconocer las aptitudes y habilidades especiales de las personas que conforman su equipo y, lo que es más importante, de saber cómo utilizarlas para el beneficio de la empresa. Cuando un empleado destaca, su responsable debe alentarlo para que siga motivado y pueda seguir desarrollando su talento. 

Empatizar 
Encontrar un equilibrio entre autoridad y comprensión no siempre es sencillo. Los buenos líderes se caracterizan por ser comprensivos y cercanos a su equipo. Sin embargo, un exceso de confianza por cualquiera de las partes, puede repercutir en los resultados, perjudicando tanto a la empresa como al propio equipo. 

Tolerar los errores 
Nadie es perfecto. Las personas pueden cometer equivocaciones de vez en cuando. Por este motivo, un buen líder debe contar con la suficiente capacidad de reacción para solucionar el problema y afrontar la situación. 

Establecer metas y expectativas 
Cada vez, es más común que los equipos trabajen por objetivos. Los jefes que establecen unos plazos de entrega y definen unos objetivos claros y realistas, son los que finalmente obtendrán buenos resultados. 

Autorreflexión 
Además de analizar las capacidades de sus equipos, los buenos líderes tienen que ser conscientes de sus propias fortalezas y debilidades. Conocer las habilidades destacadas de cada uno y saber los puntos de mejora es algo esencial que caracteriza a un buen líder. 

Autenticidad 
Las personas que fingen ser algo que no son, o que intentan esconder su verdadera personalidad bajo su rol de jefes, resultan falsos y no inspiran confianza. Encontrar un propio estilo de liderazgo y ser consecuentes con la forma de pensar es la mejor opción para conseguir el respeto de los empleados.

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