23 febrero 2016

Una manifestación solidaria pone punto y seguido al Correscales 2016

Una manifestación solidaria pone punto y seguido al Correscales
El fin del Correscales, una marcha reivindicativa que ha hecho en una semana 800 kilómetros desde Bilbo hasta Barcelona, ​​concluyó con una manifestación numerosa en la capital catalana, que ha salido desde los Jardinets de Gracia, en el cruce de la Diagonal con paseo de Gracia, y ha terminado en la tienda de Movistar en la calle de Portaferrissa.
El origen de todo ello fue la revuelta que trabajadores y técnicos de empresas de montaje y reparación subcontratadas por Telefónica. Estos operarios convocaron una huelga a nivel estatal para reclamar mejores condiciones de trabajo y salariales. La subcontratación en cascada que se practicaba entre empresas que trabajaban para la multinacional española de las telecomunicaciones deterioró gravemente las relaciones laborales .

La huelga se prolongó 107 días y tuvo puntos álgidos como la ocupación de la sede de la tienda de Movistar en Barcelona. Para mantener la protesta se pusieron en marcha diversos mecanismos.Uno de ellos fue una caja de resistencia. Donaciones de personas y colectivos diversos van abastecer este mecanismo solidario. Pero, la longitud de la parada hizo que se tuviera que recurrir a otros mecanismos. Uno de estos fue un préstamo concedido por la cooperativa Coop57, especializada en la financiación de cooperativas y entidades de la economía participativa.

La protestaba acabar con resultado diverso. En el País Vasco se ganó y muchos de los trabajadores fueron contratados fijos a las empresas instaladoras. En Cataluña, el otro gran foco de la reivindicación, los resultados no fueron tan claros. Se produjeron despidos y las mejoras se han ido consiguiendo empresa a empresa. El movimiento del Correscales surge de la doble necesidad de devolver la ayuda en forma de crédito que se obtuvo durante la huelga y al mismo tiempo por la ambición de crear un fondo similar y estable para financiar otras luchas sociales que no se vean afectadas por el que sufrieron los trabajadores de la llamada marea azul.

Entre Bilbo y Barcelona, ​​los trabajadores y técnicos que realizaron la larga huelga del verano de 2015 han recorrido los lugares donde hay luchas semejantes. En cada uno de estos puntos han recibido y han dado calor. Por eso es normal que en la manifestación final de Barcelona se reúnen gente de procedencias diversas, desde jubilados, Iaioflautes, colectivos de jóvenes, la gente de la PAH, de trabajadores o feministas que han visto en esta lucha un espejo .

Y efectivamente el esfuerzo parece que han tenido recompensa. Si al iniciar el movimiento el objetivo era llegar a una cantidad óptima de 146.350 euros. Una vez en Barcelona la cifra recogida era de 122.418 euros , lo que permite una segunda ronda de financiación hasta llegar a Lameta deseada, que se cerrará en 24 días.

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