05 abril 2016

Los currantes pagan al fisco y no tienen cuentas en Panamá

Portada » ¿Qué hay detrás de los Papeles de Panamá? ¿Qué hay detrás de los Papeles de Panamá?
Los denominados como Papeles de Panamá, han destapado el funcionamiento del despacho panameño Mossack Fonseca, uno de los cinco primeros del mundo en creación de sociedades ‘offshore’, es decir, especialistas en evadir impuestos.

Entre los implicados hay doce jefes de Estado o primeros ministros, 128 políticos, 61 familiares o socios cercanos a líderes políticos, entre ellos la hermana del rey Juan Carlos I, o la mujer del europarlamentario y anterior Ministro de Agricultura del Gobierno del Partido Popular, Miguel Arias Cañete. También el futbolista Leo Messi o el director de cine Pedro Almodovar. Estas son las caras que han saltado a la palestra en el Estado español, para escándalo del personal, evidentemente.

En el resto del planeta las filtraciones apuntan a líderes políticos de los más variado, eso sí, con uncierto cariz de opositores, salvo algunas excepciones, en este nuevo concepto de guerra fría en el que estamos inmersos. Un conflicto que lejos de enfrentar a bloques antagónicos en lo político, parece luchar encarnizadamente por repartirse el pastel de una economía globalizada sin control.

Los documentos salpican a líderes mundiales actuales y pasados que incluyen los primeros ministros de Islandia y Pakistán, el presidente de Ucrania, el rey de Arabia Saudita, y con especial relevancia, a Vladimir Putin, que es quien ha acaparado la mayoría de las portadas.

Las revelaciones incluyen al menos 33 personas y compañías en la lista negra del gobierno de los Estados Unidos debido a la evidencia de que habían estado involucrados en actos ilícitos, tales como hacer negocios con capos de la droga mexicanos, organizaciones como Hezbolá o naciones consideradas rebeldes como Corea del Norte e Irán.

Los archivos filtrados muestran también que Más de 500 bancos, como HSBC, UBS o Société Générale registraron casi 15.600 sociedades pantalla en Panamá para esconder activos de los ricos.

Debemos tener en cuenta que Panamá es tan solo uno de esos paraísos fiscales que abundan por todo el mundo. En Europa tenemos la cualidad de disponer prácticamente de uno de ellos por país.Andorra, Gibraltar, San Marino, Mónaco, Liechtenstein, Macedonia, la isla de Guernsey o lamismísima Confederación Helvética, entre otros.

Así, entre unas cosas y otras, el dinero se amasa en inmensas fortunas tributando al mínimo interés posible con entramados de empresas que se hacen inexpugnables a la investigación de los diferentes fiscos. Un negocio del que participan multitud de adinerados famosos de cualquier profesión.

Pues bien, ante semejante despropósito económico, es normal que la revelación de los Papeles de Panamá cause revuelo, pues en definitiva pone cara a aquellos que evaden los impuestos mientras las curritas y los curritos de a pie tributamos aproximadamente al 30% de nuestros escuetos sueldos. Un escándalo.

Los Papeles de Panamá fueron conseguidos, según el despacho Mossack Fonseca mediante hackeo.Estos llegaron a manos del diario alemán Süddeutsche Zeitung, que los puso en manos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ – por sus siglas en inglés -), probablemente abrumado por los más de once millones de documentos.

La investigación de estos papeles ha sido llevada por ICIJ. Este consorcio fue fundado en 1997 por el periodista Chuck Lewis, como un proyecto del Centro para la Integridad Pública para extender estilo de periodismo de vigilancia, centrándose en cuestiones que no se detuvieran en las fronteras nacionales : la delincuencia transfronteriza, la corrupción, y la rendición de cuentas del poder.

Pero para iniciar una investigación de esta magnitud, 11,5 millones de folios, documentos y grabaciones, llevada a cabo por más de 300 periodistas desde hace meses, requiere una inversión de dinero magnífica. Algo de lo que no carece ICIJ.

Tras el consorcio con nombre de adalid del auténtico y único periodismo, encontrábamos el Centro para la Integridad Pública, que recibiera el prestigioso Premio Pulitzer de periodismo en 2014. ¿Pero y detrás de ambas organizaciones?

Detrás, hay un conglomerado de fundaciones, empresas y filántropos norteamericanos con un gran poder económico y mediático. Las fundaciones de la familia Rockefeller, Ford Foundation (la de los coches), Democracy Fund, Foundation for National Progress, la fundación de Will Keith Kellogg (el de los cereales), o fundaciones vinculadas a Microsoft y Mozilla entre un listado de más de 100 entidades que colaboran con donaciones en torno a los 20.000 dolares.

Las revelaciones sobre esta filtración se alargarán hasta mayo, y según la mayoría de los medios colaboradores, supera en cantidad la suma de las informaciones vertidas por Wikileaks, Edward Snowden y la lista Falciani juntas.

De momento, la puesta en escena es espectacular. Animaciones, infografías, relatos y noticias que acusan, como no podía ser menos, a auténticos delincuentes, dentro y fuera de las instituciones.Tráfico de armas, drogas, combustibles, trata de personas y delitos fiscales, en vídeos y reportajes que contraponen el sufrimiento humano con la inhumanidad de aquellos que evaden, roban, extorsionan o incluso matan, para conseguir el dinero que luego almacenaran en alguno de esos paraísos fiscales, como Panamá.

Llama la atención que entre las filtraciones no haya grandes personalidades ni empresas norteamericanas. Tampoco las hay alemanas. Pero sí que hay espacio para los posibles delitos económicos cometidos por el presidente de Ghana o el secretario del rey de Marruecos. Algo que no hace falta ser muy suspicaz para que llame, por lo menos un poquito, la atención.

Faltando todavía un mes de filtraciones, mejor sentémonos a esperar si estos papeles sirven para encarcelar a alguien, o simplemente para iniciar nuevas vías de negocio. O alternancias en el mismo.

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