27 mayo 2016

Las extrañas horas extras de los supermercados Mercadona

Los constantes EREs encubiertos de Mercadona
La cadena de supermercados Mercadona estaría utilizando las horas extras de los y las trabajadoras para llevar a cabo de manera poco clara una práctica, desgraciadamente cada vez más común, por la que obliga a reubicar a sus trabajadores y trabajadoras en otros centros de trabajo.

Sindicalmente afirman, “se toma como referencia un centro de trabajo de la provincia de Jaén, en el que a sus apenas 40 trabajadores y trabajadoras, la empresa les debe la friolera de más de 700 horas extraordinarias:
horas extras que no se pagan y se va acumulando durante meses hasta que se pueden disfrutar en días con poca venta o cuando la dirección del centro lo estima oportuno”.

Aseguran, que las horas extras no son voluntarias y “son obligatorias bajo amenaza de ponerte malos horarios, de situarte a desempeñar una función laboral distinta de la habitual o incluso con amenaza de despido”. Una práctica ilegal que sin duda contradice el Estatuto de los Trabajadores.

Además, “el disfrute de las horas es un día a día. Un trabajador entra a trabajar con un turno de 7.00 a 14.00 horas, pero puede que la dirección de empresa ese día estime oportuno que a las 12.00 horas se vaya a su casa porque no hay venta y así devolverle dos horas de las varias decenas que se le deben, o incluso otro puede que su turno sea de 6.00 a 13.00 horas y a las 9.00 horas le digan que se vaya a su casa”.

De esta manera, las horas extras que se realizan nunca son cobradas por los trabajadores y trabajadoras y mucho menos disfrutarlas “cuando le son necesarias” sindicalmente se aclara que las horas extras se dividen en dos, por un lado las horas extras legales y por otro “las horas en B”. La realización de estas últimas implican la no constancia en ningún registro, haciéndolas de esta forma “prácticamente imposibles de disfrutar”.

“Las horas en B responden a favores personales a la dirección del centro cuando por ejemplo se va a recibir la visita de un alto cargo o similar y se quiere dar una buena impresión a ese visita”, poniendo así de manifiesto que la única razón de hacer esas horas en B es puramente estética, no por demanda laboral.

Por otro lado, en las reuniones que la empresa tiene con los y las trabajadoras y en la rutina diaria de trabajo siempre se escucha la frase “sobra gente”, comentarios que suenan amenazantes y que suelen tener como objetivo la intimidación y la presión al trabajador y trabajadora para aceptar de esta forma condiciones no regulares.

Al mismo tiempo, “que se les debe a los casi 40 trabajadores y trabajadoras más de 700 horas extraordinarias, se desplaza a varios y a varias a otro centro de trabajo próximo a su localidad, el centro de destino a su vez las y los desplaza a otro centro próximo y así sucesivamente”, por lo que sindicalmente se entiende esta práctica como un entramado encubierto para realizar un ERE, esta es la norma habitual en cualquier centro de trabajo de Mercadona en el Estado español.

SOMOS sindicalistas Arainfo; imagen Wikipedia