11 junio 2016

Empresas con fines sociales en auge

El emprendimiento con fines sociales y comunitarios, en auge
El emprendimiento social, que engloba cualquier actividad o iniciativa que tenga fines sociales, medioambientales y comunitarios, está creciendo en los países desarrollados y en desarrollo. El porcentaje promedio mundial de adultos de entre 18 y 64 años que están en el proceso de crear una empresa social es del 3,2%, inferior aún al de quienes se encuentran en vías de poner en pie una startup comercial, según el Informe Especial sobre el Emprendimiento Social del Global Entrepreneurship Monitor (GEM).


 El país con el menor porcentaje de empresas sociales en fases iniciales o startups es Corea del Sur, con un 0,3%, y el mayor corresponde a Perú, con un 10,1%. España aún posee un índice bajo respecto a los otros países, un 0,9%. Las zonas que poseen mayor actividad de emprendimiento social (tanto empresas emergentes como las que ya se encuentran en su fase operacional) son Estados Unidos y Australia, que se sitúan a la cabeza con un porcentaje del 11%, seguidos del África subsahariana, con un 9%. La zona con menor actividad es el Sudeste Asiático, con un 3,8%.

En el conjunto global existe un 55% de hombres en el emprendimiento social frente al 45% de mujeres. Esta diferencia es menor que en el emprendimiento comercial. Los jóvenes entre 18 y 34 años son los que más empresas sociales crean. 

“El emprendimiento social esta a menudo asociado con jóvenes innovadores que son idealistas por naturaleza”, explica el autor principal del informe y profesor adjunto de la Escuela de Economía de Utrech (Países Bajos), Niels Bosma. “Las nuevas generaciones estarían más interesadas en realizar cambios positivos en el mundo a través del emprendimiento social”, asegura, debido a que existen emprendedores sociales en esa franja de edad en casi todos los países encuestados. 

La mayoría de estos emprendedores usan capital propio para desarrollar su empresa. África del Norte, Asia Oriental y Meridional y Oriente Medio poseen el porcentaje de inversión privada más elevado, un 60% aproximadamente. El porcentaje de inversión personal más bajo está en África subsahariana, sobre un 30%. El resto de la inversión suele provenir de instituciones gubernamentales, aunque la familia y los bancos también aportan financiación. 

“Los gobiernos no están preparados para solucionar todos los problemas del mundo (ni deberían) y buscan soluciones innovadoras en el sector privado”, explica la coautora del informe y profesora de la Universidad Americana y de la Escuela de Negocios de Noruega, Siri Terjesen. El emprendimiento social puede ser un recurso vital para la solución de esos problemas, por ello cree que “el mundo sería un lugar mejor si se pudiera encontrar la manera más apropiada de apoyar a los emprendedores sociales”.

SOMOS sindicalistas 20minutos | imagen Gerd Altmann