20 junio 2016

Mayor parte presupuesto familiar en vivienda y gastos relacionados

Los hogares encabezados por pensionistas son los únicos que han aumentado su gasto desde 2006
Cuando la burbuja económica estalló, en 2008, el gasto de los hogares comenzó a caer estrepitosamente año a año. En 2015 se produjo un punto de inflexión: el año pasado fue el primero en el que el desembolso de las familias aumentó desde que empezó la crisis, un 1,4% respecto a 2014.


La Encuesta de Presupuestos Familiares que publica el INE arroja, sin embargo, datos que forman una imagen menos optimista de la realidad: a pesar de que el gasto comienza a aumentar, desde 2006 las familias han perdido el 9,3% de su presupuesto, unos 2.800 euros anuales. Los únicos hogares que han incrementado su gasto en estos años han sido aquellos en los que su cabeza de familia es pensionista, un hecho que muestra hasta qué punto ha llegado el empeoramiento de las condiciones laborales.

El año pasado, el gasto medio por hogar fue de 27.420 euros, 382 más que en 2014. Las familias en las que la persona que se considera cabeza de familia (las que más ingresos aportan) tenía empleo son las más gasto hicieron: 31.095 euros anuales. Sin embargo, visto en perspectiva, los únicos hogares que han mejorado su situación en los últimos años son aquellos liderados por un pensionista.

Desde 2006, los hogares en los que la persona de referencia está parada han perdido un 4.105 euros de su presupuesto. En el caso de las familias donde el sustentador principal tiene empleo, la pérdida ronda los 4.130 euros. Por contra, aquellos liderados por una persona que está jubilada o retirada han ganado 2.000 euros de presupuesto.

La formación condiciona el gasto

La encuesta del INE detalla en qué epígrafes gastan más o menos las familias. El aumento del gasto ha sido general, pero donde más creció fue en hoteles y restaurantes; mobiliario, equipamiento y otros gastos de la vivienda; en ocio y cultura y en comunicaciones.

Lo que no ha variado estos años es en qué invierten más dinero los hogares: la vivienda sigue siendo el gasto principal. A pesar del aumento en el presupuesto, las familias dedican ahora siete puntos más de su gasto a la vivienda que hace seis años. El siguiente gasto en términos de importancia para el presupuesto familiar es de alimentación y bebidas: ahora desembolsan en él el 15,1% de su presupuesto, ocho décimas más que en 2015.

Sin embargo, la forma en la que se distribuye el gasto depende del nivel de estudios de la persona que más ingresos aporta al hogar. Así, una familia donde esa persona tiene estudios superiores dedican más porcentaje de su presupuesto a enseñanza, a ocio y cultura y también a hoteles y restaurante. Por contra, los hogares en las que esa persona de referencia no cuenta con estudios superiores gastan menos en esos epígrafes y desembolsan más en vivienda, agua y electricidad, y en alimentos. Es decir, a menos presupuesto los gastos básicos del día a día impiden que las familias puedan desembolsar más dinero en ocio o educación.

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