05 julio 2016

Decretazo en Francia del gobierno para aprobar la reforma laboral

El Gobierno francés recurre otra vez al decreto para aprobar definitivamente la reforma laboral
Por segunda vez en menos de dos meses, el Gobierno francés ha recurrido al artículo 49.3 de la Constitución para aprobar la muy contestada reforma laboral sin debate ni voto en la Asamblea Nacional. A las tres de la tarde, el primer ministro, Manuel Valls, ha anunciado en el hemiciclo francés que recurría nuevamente a este artículo que permite la aprobación por decreto de las leyes y que ha sido utilizado por los distintos gobiernos para sortear cualquier tipo de oposición a la aprobación de las normativas más polémicas.


Este recurso permitirá al Gobierno aprobar la Ley del Trabajo, conocida como Ley El Khomri, sin debatir las más de mil enmiendas presentadas por la oposición y sin escuchar las reclamas de las calles, que desde hace cuatro meses bullen en manifestaciones, huelgas y movimientos como Nuit Debout para oponerse a la aprobación de esta normativa.

El Gobierno del Partido Socialista ya utilizó el 49.3 en mayo para aprobar esta ley en primera lectura en la Asamblea Nacional, y ahora lo hace para su aprobación definitiva en segunda lectura. La única posibilidad por la vía institucional de que la ley no sea aprobada sería que se presente en las próximas 24 horas y salga adelante una moción de censura contra el Gobierno. Sin embargo, como ya ocurrió en mayo, las posibilidades de que una moción tenga éxito son prácticamente nulas. Mientras que el grupo de Los Republicanos, de derechas, ha optado por abandonar el hemiciclo pero no presentará esta vez una moción de censura, como sí lo hizo en mayo, los diputados de izquierdas no han logrado hasta el momento obtener las 58 firmas necesarias para su presentación.

Lejos quedan ya las palabras utilizadas por el actual presidente del país, François Hollande, que estando en la oposición en 2006 afirmó: "El 49.3 es una brutalidad,el 49.3 es un rechazo de democracia, el 49.3 es una manera de frenar o de impedir el debate parlamentario".

“Yo no juego. Tomo mis responsabilidades en interés del país y lo asumo”, ha dicho Manuel Valls. Mientras tanto, se esperan nuevas huelgas y movilizaciones en las calles de todo el país en un último pulso para decir ‘no’ a esta norma que rebajará considerablemente los derechos laborales y aumentará la precariedad en Francia. Esta mañana, en las calles de París han desfilado unas 50.000 personas contra la imposición de la reforma. Desde las redes sociales se están convocando movilizaciones esta misma tarde en distintas ciudades, y en París ante la Asamblea Nacional.

SOMOS sindicalistas Diagonal | Imagen Youtube