21 julio 2016

El Banco Popular quiere echar a la calle 3000 de sus empleados tras el verano

El Popular prepara un ajuste de plantilla que podría alcanzar a 3.000 empleados tras el verano
El Banco Popular baraja proseguir con su estrategia de reducción de costes en aras de "ganar eficiencia", lo que podría implicar un posible recorte de su red de oficinas y de su plantilla, según ha admitido este jueves la propia entidad.


El recorte de personal se abordaría, en cualquier caso, mediante medidas no traumáticas, han confirmado a Europa Press fuentes de la entidad.

Las mismas fuentes indican que el recorte y concentración de oficinas y la reducción de plantilla son medidas que están sobre la mesa, pero aseguran que las cifras del ajuste aún no están definidas. 

El Popular ha insistido en que entre 2001 y 2015 ha recortado un 23,5% sus oficinas y un 17% su número de empleados, apostando, en la medida de lo posible, por medidas no traumáticas, como prejubilaciones y bajas incentivadas. 

En la junta general de accionistas celebrada el pasado mes de abril, el presidente del banco, Ángel Ron, ya avanzó que Popular seguiría reduciendo sus gastos "en la medida en que así lo aconsejen las condiciones de mercado y los cambios tecnológicos". 

A pesar de la reticencia del banco a hablar directamente del montante del ajuste, el diario Expansión publica este jueves que el Popular prepara a la vuelta del verano un juste de plantilla de hasta 3.000 empleados, el 20% del total, tanto de la red como de los servicios centrales. Además, según el rotativo, se prevén cierres de oficinas y concentración de algunas de éstas. 

La red de Banco Popular está compuesta por más de 1.900 oficinas, de las que el 17,2% está en Andalucía, el 14,6% en Cataluña, el 14% en Galicia, el 13,1% en Madrid y el 40,9% en el resto de comunidades autónomas. 

Sector financiero 

El Popular no es el primer banco en tomar esta medida, ya que hace unos meses las principales entidades del país anunciaron cierres de oficinas y despidos debido a la caída del negocio y al mayor uso del móvil. 

Banco Santander: Fue el primero en dar el pistoletazo de salida de este nuevo ajuste del sector al anunciar a los sindicatos el cierre de unas 450 sucursales en España y un ajuste de plantilla de hasta 1.200 empleados, y ahora queda por ver si el resto de gigantes del sector harán lo propio. 

CEISS: El que fuese la Caja España Duero, el banco Ceiss, anunció en abril por sorpresa que despedirá a 1.120 empleados sobre un total actual de 3.200, lo que, sumado a los despidos que ya ha realizado, llegará a la reducción del 63% de su plantilla desde 2013. En concreto, se despedirán 541 empleados de los servicios centrales y 579 de la plantilla de oficinas. 

BBVA: Aunque asegura que no tiene en estos momentos planes para cerrar sucursales en España o reducir su plantilla, sí reconoce que en un futuro no parece que tenga sentido mantener una red de unas 3.800 sucursales en España, y cree que podrían sobrarle al menos 2.800 de ellas.

Después de los innegables beneficios económicos y sociales de tener sucursales, alegan todas ellas despidos: por el mayor uso del móvil y las tecnologías por parte de los clientes, y como la vía más rápida de ahorrar costes, ganar eficiencia y encarar el incremento de las exigencias regulatorias. Las entidades de toda Europa son conscientes del coste de mantener abierta una extensa red de oficinas, no valoran los beneficios sociales y mucho menos piensan en sus clientes.

SOMOS sindicalistas 20minutos | Imagen Wikimedia (Javier Mediavilla)