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17 octubre 2018

El hotel donde el precio de un café es el doble de lo que gana una camarera de piso por limpiar una habitación

Las camareras de piso delante del Barceló Sevilla Renacimiento. FOTO: R.S

El hotel Barceló Renacimiento Sevilla ha despedido a toda la plantilla de camareras de piso tras una inspección de trabajo solicitada por las trabajadoras que cobraban a 1,50 euros por habitación

1,50 euros por habitación

“Nos pagaban la habitación a 1,50 euros”, denuncia Lucía, una joven de 28 años que denuncia que los días de descanso les daban de baja en la seguridad social y que la contratación era a través de una empresa externa que se hacía de oro con la explotación de estas camareras de piso que firmaban contratos de cuatro horas al día, aunque la realidad era que estaban hasta ocho y nueve horas limpiando habitaciones sin que les pagaran las horas extras.
Marga tiene 52 años y le duele todo su cuerpo, fruto de los movimientos repetitivos de sacarle brillo a los baños, de hacer camas y limpiar habitaciones que en verano están ocupadas por familias de dos y tres niños que acuden al parque de atracciones Isla Mágica, situado a pocos metros del hotel Barceló Sevilla Renacimiento. Marga ganaba 700 euros con los que había meses que tenía que decidir entre comer y pagar los 400 euros de alquiler por una modesta vivienda en un barrio periférico de la capital andaluza. Ahora, que se ha quedado en el paro, cobra 300 euros de la ayuda familiar al tener un contrato temporal, aunque su realidad es que muchos días echaba más de ocho horas y ni por esas salía de la pobreza.

Hotel Barceló Renacimiento, situado en la Isla de la Cartuja de la capital andaluza.

Lola, de 47 años, tiene una hija de 16 con la que vive sola en una casa de alquiler que lleva varios meses sin poder pagar porque con el salario que cobraba no podía asumir. Ahora que está en el paro cobrará los 300 euros de la ayuda familiar, con lo que no tendrá ni para empezar a asumir los 350 euros que le cuesta el techo para protegerse ella y su hija. Similar es el caso de Tamara, una joven de 32 años, con tres hijos y cuyo marido ingresa 800 euros mientras los gastos de la vivienda, agua y luz mensuales ascienden a 620 euros.
Todas ellas fueron despedidas al cambiar de empresa externa el hotel y no acordar la subrogación de los contratos de las trabajadoras.  Las ocho camareras de piso, aunque las despedidas fueron treinta, aseguran que las han echado por quejarse de la explotación laboral que se respira en el hotel y tras ir la inspección de trabajo que multó al hotel Barceló Sevilla Renacimiento, con quien este periódico ha intentado hablar sin éxito ni respuesta por parte de la dirección hotelera.

Piden ser readmitidas con condiciones dignas

Las  camareras de piso que han emprendido esta lucha sólo esperan ser readmitidas por la nueva empresa externa que está desarrollando los servicios de limpieza de habitaciones y zonas comunes y que se termine “la esclavitud laboral que sufrimos las mujeres que trabajamos en los hoteles”, aclara Lucía, que prefiere no dar su apellido por miedo a represalias en otras empresas del sector.
Mientras estas mujeres tocan el silbato y hacen ruido para demandar a la dirección del hotel que las escuche y readmita, los camareros del hotel sirven cafés a 3,10 euros, el doble de los 1,50 euros que cobran las camareras de piso por limpiar una sola habitación de las casi 300 que tiene el hotel, por perder su salud limpiando grifos de lavabos, azulejos de baño, tazas de váteres y doblar la espalda haciendo camas como si no hubiera mañana en un sector, el turístico, que hace años que salió de la crisis y acumula beneficios de dos dígitos.
SOMOS SINDICALISTAS 2018 | Fuente: lavozdelsur | Autor: RAUL SOLÍS